Clau Ramos
Acompaño a personas y comunidades a reconectar con su esencia, su cuerpo y su poder interior a través de experiencias conscientes en la naturaleza, el movimiento y el encuentro humano.
Mi camino comenzó en 2018, cuando viajé a Colombia para formarme como profesora de yoga. Esa experiencia marcó un punto de inflexión en mi vida y me llevó a recorrer América del Sur durante un año, profundizando no solo en distintas prácticas, sino también en una forma de vivir más presente, simple y conectada.
Me formé en Hatha Yoga, Vinyasa y Yoga Nidra, y a lo largo de los años profundicé en meditación, pranayama y retiros personales que sostienen mi práctica hasta hoy. Soy meditadora de Vipassana, integrando la presencia y la escucha profunda como base de todo acompañamiento.
Cuento con una formación sólida como terapeuta femenina y soy guardiana de útero, acompañando procesos de sanación, empoderamiento y reconexión con las energías femeninas desde un lugar respetuoso, amoroso y consciente, honrando los tiempos y la sensibilidad de cada proceso.
También integro la danza como herramienta de expresión y conciencia corporal, permitiendo que el movimiento se convierta en un lenguaje que libera, ordena y conecta.
Trabajo abriendo espacios sagrados y cuidados, donde comparto la medicina del cacao y la medicina de los hongos, nutriéndome de enseñanzas y linajes de culturas y guías de Perú, México y Venezuela. Estos espacios están sostenidos desde la intención clara, el respeto profundo y el acompañamiento consciente.
La naturaleza es un eje central en mi trabajo. Por eso las prácticas y los viajes que guío están profundamente vinculados a entornos naturales, donde el simple hecho de habitar el espacio ya nos devuelve al centro.
Facilito encuentros solo para mujeres, encuentros mixtos y procesos individuales.
En los espacios para mujeres, el círculo permite una profundidad y sensibilidad particular que honra el femenino.
En los espacios mixtos, el equilibrio entre lo femenino y lo masculino se vuelve una experiencia de integración.
En los procesos individuales, acompaño con mayor intimidad y foco, según la necesidad de cada persona.
Creo profundamente en la comunidad como sostén y en el encuentro humano como herramienta de transformación. Cada experiencia que facilito está pensada para que quienes participen puedan sentirse contenidos, escuchados y en casa.
Este camino no lo transito sola.
Me acompaña Gonzalo, mi compañero, quien forma parte activa de varias de las propuestas, aportando su guía, su presencia y su energía masculina, complementando y sosteniendo los espacios desde un lugar equilibrado y consciente.
Si sentís el llamado a regalarte un espacio para vos, será un placer acompañarte.
Escribime y conversemos.